La marca francesa difundió las primeras imágenes oficiales de la versión de cuatro puertas del Mégane IV. Marcará el fin del Fluence, aunque el modelo argentino se mantendría en producción por varios años más.

Renault Mégane IV Sedán

Si bien el Fluence (que nació originalmente como Samsung SM3) goza de buenos niveles de ventas en nuestro país, en Europa es un modelo que no tuvo mucha transcendencia. Primeramente, por la predilección del público hacia los hatchback de 5 puertas y en segundo lugar, por calidad percibida algo inferior a sus competidores.

Pero Renault está decidida a cambiar esa historia y volver a ocupar un lugar predilecto entre los sedanes medianos. Para ello acaba de develar por completo la tercera silueta de la gama Mégane, el tricuerpo, que se suma a los hatch y Estate.

Tal como anticipaban los bocetos (ver nota), el sedán toma varios trazos del nuevo buque insignia de la marca, el Talismán (ver nota), destacándose por su diseño deportivo y elegante. También llama la atención un aplique negro sobre el techo, que simula extender la superficie vidriada desde el parabrisas hasta la luneta. Por el momento, no se dieron a conocer las dimensiones exteriores, pero sí la capacidad del baúl: 508 litros, lo que garantiza un muy buen espacio para cargas. Atrás, comparte con el Talismán el diseño de los faros, que abarcan prácticamente todo el ancho del auto, coronado con el logo de Renault en el centro.

Justamente, la idea de la firma del rombo es jerarquizar a este Mégane, acercándolo un poco más a su hermano mayor. Es por eso que contará con un interior que promete un nivel de calidad superior y una mayor dotación de tecnología, como la gran pantalla táctil central para el sistema multimedia y el instrumental digital.

En el viejo continente ofrecerá al menos cuatro opciones de motorización: un naftero TCi de 130cv o tres diésel dCi de 90, 110 y 130cv, asociados a una caja manual o automática EDC de doble embrague, ambas de seis marchas.

En pleno auge de los crossovers y SUV, Renault vuelve a apostar por un sedán, mucho más aspiracional y mejorado, que intentará devolver a los medianos con baúl al lugar que alguna vez tuvieron en ese mercado, pero que en nuestro país siempre mantuvo a un público fiel y constante, por lo que podría tener grandes chances de fabricarse aquí para abastecer a la región.

Por el momento, la producción del Fluence local no sufriría modificaciones.