El CEO de Mitsubishi anunció que su nueva estrategia enfocada en desarrollar vehículos híbridos y reforzar su presencia en el mercado norteamericano, marcará el final para estos dos íconos de la marca.

Adiós Lancer y Montero. Lo que empezó con la despedida del Evolution ahora se traslada a prácticamente el resto de la gama de Mitsubishi y con ellos también se representa el adiós a su glorioso pasado deportivo. Osamu Masuko, CEO de la marca japonesa anunció una reorientación total de la automotriz, que reforzará su portfolio de vehículos híbridos. Una noticia que, reconozcamos, cayó como un baldazo de agua fría para los que recordamos los campeonatos mundiales de rally y las numerosas ediciones del Dakar en los que participaron.

En una entrevista al portal Automotive News, Masuko adelantó que inaugurarán una nueva oficina de tecnología avanzada en Silicon Valley en enero y asignarán más recursos en las áreas en las que son más fuertes en Estados Unidos, aunque su única planta de montaje en aquel país cerrará sus puertas para concentrar la producción en Japón, Rusia y el sudeste asiático.

De este modo y al no contar con un reemplazante -ya que su intento de llegar a un acuerdo con Renault para desarrollar un sedan mediano no tuvo éxito- el Lancer discontinuará su producción, así como también la Montero, debido a que la marca de los diamantes no cuenta con los recursos suficientes para la planificación de un sucesor y además adujeron razones de priorizar la economía de combustible.

Por el contrario, la firma nipona se enfocará en el lanzamiento de una versión híbrida del tipo Plug-In del Outlander junto con su rediseño. También en la introducción de un nuevo crossover pequeño de estilo coupé que utilizará ese mismo tipo de propulsión (Plug-In Hybrid). “La electrificación es un elemento clave de la hoja de ruta. Mitsubishi tiene como objetivo dotar a la ola de crossovers electrificados con una batería de iones de litio de última generación”, señaló el CEO.

La automotriz decidió este cambio de rumbo ya que los crossover representan el 58% de las ventas en el territorio americano, pilar de su reactivación, y además en octubre las mismas se incrementaron un 25%.

Los que sí se mantendrán son el pequeño Mirage, que recibió un rediseño presentado durante el Salón del Automóvil de Los Ángeles, y la Outlander Sport o ASX, que también incorporó un facelift.

Esta oficina en la que trabajarán sólo dos empleados provenientes de Japón, resulta pequeña a comparación de otros proyectos como el de Toyota, que posee una subsidiaria en Silicon Valley con 200 trabajadores. Aún así, Masuko sostiene que aprenderán la dirección futura de la tecnología y de su negocio. Sin dudas es una apuesta bastante arriesgada, que en los próximos años veremos si realmente dio sus frutos o fue un desacierto más.