La marca japonesa adelantó las primeras imágenes de su nuevo SUV compacto que será presentado hoy en el Salón de Ginebra. De líneas angulosas y marcadas, apunta a competir directamente con el Nissan Juke, Jeep Renegade y el Honda HR-V.

Toyota se la jugó. Con un prototipo que adelantaba un crossover con aspecto de coupé, la marca japonesa realmente cumplió con las expectativas y mantuvo esas líneas en la versión definitiva, de la cual recientemente trascendieron las primeras imágenes en internet y debutará hoy en el Salón de Ginebra.

El CH-R es la esperada propuesta de Toyota en el competitivo segmento de los SUV compactos, pero también es la respuesta de la firma nipona a su principal competidor, el Nissan Juke, que sin llegar a ser parecidos entre ambos, sí imita su estilo original. Es el jugador que le hacía falta a la marca, ya que se posicionará por debajo del RAV4, en un segmento en el que también tiene otros duros rivales como el Jeep Renegade o el Fiat 500x.

No es un SUV convencional, sus trazos bien marcados, las lineas agresivas y la cintura ascendente que se une a la caída del techo, junto con la pequeña superficie vidriada de la ventanilla trasera y la manija “oculta” como en el Honda HR-V, remarcan ese aspecto de coupé. La parte trasera también continúa con ese estilo tan llamativo en el que sí podemos encontrar cierto parecido con el Civic X de Honda en los faros traseros. 

Mecánicamente contará con un motor naftero 1.2 turbo, de 115 CV asociado a una caja manual de seis marchas, con opción automática. En algunos mercados ofrecerá una motorización de 2.0 litros y transmisión automática CVT. Como muestran las fotos, está prevista una versión híbrida, que compartirá la planta motriz con el nuevo Prius y existirán variantes con tracción simple e integral. Por último, resta mencionar que fue desarrollado sobre la nueva plataforma modular global TNGA y será producido -al menos para el continente europeo- en Turquía.

El C-HR, un nuevo y original SUV que vuelve a demostrar que la marca japonesa decidió abandonar la sobriedad y simplicidad de siempre por un diseño más vanguardista y arriesgado, bienvenido sea.