Fotos por Manu Fernández.

Fotos por Manu Fernández.

EN EL GARAGE [section label=”EN EL GARAGE”]

Cada marca decide qué vehículo comercializar en cada región. Si bien sabemos que muchas optaron por desarrollar plataformas globales y vender los mismos vehículos (cambios más, cambios menos) en todo el mundo, otras marcas decidieron generar un portfolio de productos específicos para cada mercado. Ese es el caso de Chevrolet y de Renault, que decidieron generar productos puntuales para mercados emergentes divorciándose casi por completo de su herencia histórica y la modernidad del viejo continente.

Pero dentro de los “vehículos emergentes” que solemos compartir con Latinoamérica, Africa o Medio Oriente, existen algunas perlitas que se adaptaron a la perfección a los cambios que este mundo “antiglobalización” les está imponiendo. Un claro ejemplo de ello es el Renault Sandero RS: un vehículo de origen Dacia que adopta el rombo en la trompa y de la marca francesa adquiere la tan afamada sigla deportiva Renault Sport.

Test SanderoRs (1)

Veremos si las dos letras en la parrilla se merecen estar ahí, o si le quedan muy grandes.

A PRIMERA VISTA [section label=”A PRIMERA VISTA”]

Primero a lo primero. Ningún auto puede categorizarse como hot hatch si desde afuera no grita ¡SOY UN DEPORTIVO! Es por eso que el Sandero RS tiene muchos aditamentos que logran ese grito y permiten catalogarlo como tal. En el exterior la carrocería fue adornada con un paragolpes específicos, spoiler delantero, trasero y lateral, luces diurnas LED, llantas de 17” en color negro con el logo RS grabado entre dos de sus rayos, doble salida de escape cromada, espejos laterales en negro mate, calco lateral y faros traseros de Sandero Stepway.