Test: Chery New QQ Confort

La nueva generación de un clásico de la marca china llegó al mercado actualizado completamente. Con qué herramientas cuenta para hacerle frente a los citycars regionales, en este test con fotos de Manu Fernández.

La nueva generación de un clásico de la marca china llegó al mercado actualizado completamente. Con qué herramientas cuenta para hacerle frente a los citycars regionales, en este test con fotos de Manu Fernández.

CheryQQ (1)

El Chery QQ volvió a la Argentina mediante una nueva generación y en Info Sobre Ruedas ya lo probamos. Lanzado a fines de 2015, el vehículo más económico de la marca china estrena generación manteniendo su plataforma y modernizando absolutamente todo su exterior e interior.

La generación anterior fue blanco de todo tipo de quejas, criticas y hasta demandas por ser casi la copia exacta del Daewoo Matiz. Hasta los concesionarios oficiales de la marca aseguraban que las puertas del Matiz calzaban perfectamente en el Chery QQ. Todo ese litigio no se vivió en la Argentina ya que llegó casi al final de su ciclo de vida, habiendo recolectado toda esa mala experiencia de todos esos años para desarrollar esta nueva generación.

A PRIMERA VISTA

Pese a mantener su plataforma, Chery se encargó de renovar completamente al QQ. En el exterior la estética es completamente distinta al anterior, con un frontal inspirado en Dory de Buscando a Nemo y líneas curvas por todos lados. En el frontal se destacan las grandes ópticas monoparábola y las luces diurnas que se camuflan como auxiliares. El detalle que hace destacar la “cara sonriente” del QQ es el pequeño labio en el paragolpes delantero, lo que hace que veamos al auto con ojos cariñosos.

El lateral es el clásico de un city car: llantas de 14 pulgadas y un largo reducido pero un alto sobredimensionado. Como siempre decimos, “lo que se pierde de largo se deberá ganar de alto”. Lo que la marca considera haber “perdido” dentro del diseño son las manijas traseras, que se notan de forma clara pero Chery asegura que están “camufladas” (?).

En cuanto al baúl, el nuevo QQ adopta una moda que se estrenó en la primera generación del Volvo C30 y se volvió a reflotar en el Volkswagen up!, para luego caer en el citadino de Chery: el portón del baúl es completamente de vidrio, algo que a simple tacto no parece que vaya a durar demasiado, sobre todo si pensamos que la apertura se realiza sólo con la llave y el despliegue lo desarrolla sólo un amortiguador del lado derecho. Para esta versión Confort, la marca incorpora sensor de estacionamiento trasero y faro antiniebla.

INTERIOR

En el interior también encontramos una renovación total del QQ. Todo es nuevo, pero lo que más nos agrado es que, si bien el tipo de material utilizado es en su totalidad plástico duro, las terminaciones son buenas y son hasta inclusive mejores que en algunos vehículos Mercosur. Según la marca (y luego del derrape de Dory y Buscando a Nemo) el diseño de la consola central está inspirado en Transformers.

El puesto de manejo se destaca por mostrar un instrumental que se caracteriza por tener un inmenso tacómetro prácticamente inútil, pero el cual tiene diferentes detalles adicionales como el indicador de nivel de combustible del lado derecho y en el centro un indicador digital de velocidad, el odómetro total y parcial, y apenas un indicador de consumo instantáneo, adicionando la hora. En relación al anterior, creemos que el QQ viejo tenía un tablero con más onda.

La consola central “inspirada en Transformers” tiene un detalle plástico en color gris donde debajo encontramos el botón de la baliza. Más abajo se aloja el equipo de audio , que cuenta con radio AM/FM, slot para memoria SD y conexión USB y auxiliar. Su funcionamiento deja bastante que desear, tanto en versatilidad como en calidad de audio, pero cumple. Más abajo todavía están ubicados los renovados comandos del aire acondicionado. Este item de equipamiento en un auto chino sólo podía significar CONGELAMIENTO, algo que extrañamos en este nuevo QQ ya que no logra contrarrestar efectivamente los días muy calurosos.

Entre los asientos -muy mal ubicados- se encuentran los comandos de los levantavidrios. Los dos delanteros cerca del pomo del freno de mano y los dos traseros entre los respaldos delanteros.

La habitabilidad del QQ es una virtud en esta nueva generación. Es mucho más grande adentro de lo que parece de afuera. Los asientos delanteros son bastante cómodos y los traseros permiten alojar a cualquier persona de contextura media. Una persona alta sufrirá un poco en las piernas al chocar en el respaldo delantero, pero eso es facilmente solucionable apenas corriendo un poco para adelante el asiento. Dentro de los puntos negativos en este apartado se puede mencionar la ausencia del apoyacabezas trasero central y del cinturón inercial para la misma plaza (es fijo abdominal de dos puntos).

En tanto al baúl, el QQ ofrece una capacidad de apenas 190 litros. Sí, es bastante poco, pero parece todavía mucho menos gracias a la diminuta boca de carga limitada por el sistema de apertura que mencionamos más arriba. A eso hay que sumarle que la bandeja de baúl queda muy baja al abrir el portón y la boca de carga se penaliza todavía más aún

COMPORTAMIENTO

A la Argentina llega importado de China con un motor naftero 1.0 de 3 cilindros que eroga 68cv, asociado a una caja manual de 5 marchas y tracción delantera.

Encontrar la correcta posición de manejo no es complicado. Al contrario: tenemos que conformarnos con lo que hay y que tan sólo podremos ajustar longitudinalmente el asiento e inclinar el respaldo, ya que ni el asiento ni el volante tienen algún tipo de regulación extra.

Cuando manejamos el chico chino lo primero que nos llamó la atención es que el motor de esta nueva generación funciona realmente muy bien. Responde cuando tiene que responder en ciudad y las primeras dos marchas hacen que el tránsito citadino que pueda sortear de forma agil. Lo que mucho no nos justo fueron las siguientes marchas, que son bastante largas nos hace perder reacción en ruta, haciendo que las recuperaciones sean extensísimas. El consumo es otro de los puntos en contra, ya que en ruta uno logra transitar 10km/l a 110km/h, mientras que en ciudad logra tener -sorpresivamente- mayor autonomía, llegando a los 12km/l con un tanque de 35 litros.

En cuanto al comportamiento dinámico el QQ se mantiene bastante bien. Sí, la carrocería rola bastante por su elevada altura y su reducido ancho, pero las ruedas siempre se mantienen pegadas al piso, no buscan el derrape y no pierden la trayectoria cuando lo exigimos al máximo. Por su casi inexistente peso en el sector trasero, las ruedas tienden a sobrevirar y a pasar el tren trasero por sobre el tren delantero, lo que se traduce en una importante inestabilidad momentánea.

Claro, eso se podría corregir perfectamente incluyendo ESP de serie, pero dentro del ámbito de seguridad sólo ofrece doble airbag, ABS y ganchos ISOFIX. 

Otro aspecto que nos resultó positivo es la configuración de suspensión. Si bien no es demasiado confortable (y a veces es algo rígida), desapareció completamente el clásico golpe en seco de el límite de expansión de los amortiguadores, presente en casi todos Chery.

Como detalles de color, la selectora me resultó bastante arisca (sobre todo en la tercer marcha, tendiendo a saltar el cambio si es que mantenemos la mano apoyada en la palanca), la bandeja portaobjetos que se ubica por encima de la consola no sirve absolutamente para nada, no cuenta con guantera, el logo de chery ubicado en la tapa del motor está al revés y las inscripciones chinas aparecen absolutamente por todos lados.

CONCLUSIONES

Chery SOCMA Argentina S.A. comercializa el Chery QQ Confort a un precio de $214.000, con una garantía de 3 años o 100.000 kilómetros. La variante más accesible es la Light y cotiza a $199.900.

Como conclusión no queda más que halagar al new QQ, ya que si lo tenemos que comparar con la generación anterior el avance es total. Vamos a encontrar muchos detalles a mejorar y cosas propias de la industria china que nunca vamos a entender, pero sabremos que estamos ante un contrincante en igualdad de condiciones que un vehículo producido localmente.