Test: Fiat Uno Cargo 1.4 EVO

Es el auto más barato del mercado. Y Fiat lo sabe. Por eso, lejos de ser el menos interesante de todos los vehículos que se venden en el país, es uno de los utilitarios más versátiles. Lo probamos en ISR.

EN EL GARAGE

[section label=”EN EL GARAGE”] Los furgones de Fiat son los que más se venden. Con la gama más versátil del mercado, la marca italiana sabe que tiene exactamente lo que busca el cliente promedio, independientemente de que sean completamente diferentes entre si.

Para el que busca más capacidad de baúl tiene la opción de elegir el Uno Cargo. Si queremos mantener la misma configuración pero más capacidad volumétrica y de kilaje podremos comprar la Fiorino, y si se necesita más equipamiento de confort pero manteniendo las dimesiones de carga se puede acceder a una Dobló. Si pensamos en la familia podríamos adquirir una Strada 3 puertas, si queremos equipamiento y seguridad podremos pensar en la flamante Toro y si nuestra empresa creció demasiado y todo nos queda chico iremos a comprar una Ducato.

Pero antes teníamos más opciones. Si bien no existía la Toro, Fiat ofrecía la variante de pasajeros de la Dobló y traía importada (también de Turquía) la Qubo, en sus versiones Fiorino (furgón) y Pasajeros. Esas tres configuraciones desaparecieron del mercado local.

Nosotros nos subimos al más pequeño de todos los vehículos comerciales de la marca, que casualmente, es el auto más barato del mercado.

A PRIMERA VISTA

En los furgones la estética es lo de menos. Y más aún cuando se agarra la variante más básica de un modelo y se la abarata para conseguir esa variante de trabajo. Eso es lo que se realizó sobre el Uno brasileño, para desarrollar la versión Cargo.

Los paragolpes son a prueba de distraídos, de plástico negro sin pintar y con licencia para arrimarse más de la cuenta a lugares complicados. El máximo detalle de “estética” aparece en las llantas de 14 pulgadas, que cuentan con tazas embellecedoras, y en los vidrios traseros, que están polarizados para evitar que se vea la carga. Si bien estos pueden parecer detalles que pasan desapercibidos, es importante nombrarlos ya que su principal competencia (el Renault Clio Workver nota-) no lo trae.

INTERIOR

[section label=”INTERIOR”]Como te dijimos arriba, estamos ante el mismo Uno pero sin asientos en el sector posterior. El torpedo no tiene diferencias en relación al modelo de pasajeros, estando bastante despojado de detalles de lujo y siendo dominado por plásticos hiperrígidos con terminaciones extremadamente básicas.

Pero por suerte, este Uno Cargo llega muy bien equipado. Cuenta de serie con aire acondicionado, dirección asistida, computadora de abordo, doble airbag, ABS con EBD, limpialavaluneta, luneta térmica, rueda de auxilio convencional, tercera luz de stop y radio AM/FM con CD/MP3, puerto USB y entrada auxiliar. El Pack TOP, que está incluido en nuestra unidad de prueba, integra volante regulable en altura, levantavidrios eléctricos y cierre centralizado.

En el interior todo es bastante simple. Los materiales rígidos ayudan a su durabilidad y su fácil limpieza, teniendo a los tapizados como el único punto “absorbente” de todo el auto. Las butacas tienen un diseño correcto, pese a sólo regular longitudinalmente y tener control basculante. Como mencionamos arriba, el volante regulable en altura es un opcional y nos ayuda a encontrar la correcta posición de manejo.

El instrumental es el clásico que Fiat utiliza para el Uno, el Palio Fire y el Siena Fire/EL. Cuenta con un aro grande en el centro, donde se muestra el velocímetro, uno más pequeño a la izquierda donde se representa el tacómetro y una pequeña pantalla naranja a la derecha donde se visualiza la computadora de abordo (muy completa) y el indicador de nivel de combustible digital.

También siendo parte del pack TOP aparecen los levantavidrios delanteros eléctricos, que se ubican en la peor posición posible: en la consola central, por encima de los comandos del aire acondicionado. Lo bueno de estos es que, por lo menos, el del conductor tiene one touch para subir y bajar.

Lo que nunca nos gustó del “NovoUno es la calidad de las perillas de climatización. Tienen un ensamblado demasiado pobre y dan la sensación de que dentro de unos años no van a funcionar más. Sobre todo la que enciende el compresor del aire acondicionado, la cual hay que presionar hacia adentro para que acople. Este movimiento da, por lo menos, desconfianza.

Pero lo que más nos importa del Cargo es todo lo que tenga que ver con su nombre. Para adaptar el Uno a la variante utilitaria se suprimieron los asientos traseros, se polarizaron los vidrios agregando una reja protectora (faltante en el Clio Work), se instaló un panel divisorio entre la cabina y la “caja“, y se alisó el piso trasero mediante la instalación de un protector plástico de una terminación muy resistente. Se nota que tiene laburo encima. No es que sacaron los asientos y listo, sino que lo prepararon para que esté lo más presentable posible.

Con estas modificaciones, la caja quedó con un largo de 1.29mts, un ancho de 1.09mts y un alto de 0.94mts, permitiendo cargar un volumen de 1.000 litros o 400 kilos de peso máximo. Estas medidas se logran sin modificar aspecto mecánico alguno, por eso los pocos kilos de carga.

Lo que más nos llamó la atención fue que el desarrollo del protector plástico del piso contempló una especie de “escotilla” desde donde se puede acceder a la rueda de auxilio, que es de la misma medida que el resto de las cuatro titulares (175/70 R14) y queda completamente oculta sin ondulaciones en el piso.

COMPORTAMIENTO

[section label=”COMPORTAMIENTO”]El Fiat Uno se comercializa en nuestro mercado con el clásico motor naftero 1.4 Fire EVO de 87cv, asociado a una caja manual de 5 marchas y tracción delantera. En Brasil el Uno para pasajeros adoptó un restyling que, además de mejorar significativamente su interior y equipamiento, incorporó el sistema Start&Stop para esta motorización. Algo inédito en el segmento y que acá, por el momento, no está disponible.

Este motor es completamente acorde al tipo de auto en el que está implementado. Tiene prestaciones modestas (acelera de 0 a 100km/h en 12.4 segundos y llega a 168km/h de velocidad máxima) pero muy buenos índices de consumo, permitiendo llegar a transitar la ciudad con un promedio de 12km/L.

En cuanto al comportamiento, el Uno es un utilitario despojado de confort alguno, pero se desempeña muy bien por las irregularidades del camino. Se siente mucho el contacto con el tren de rodaje, como así también todo lo que toca el falso chasis del auto. A diferencia del Clio Work, no sentimos el “soplar” del caño de escape al acelerar y la tenida a altas velocidades es un poco más manejable.

Lo que no resulta manejable es la carga, que si bien se puede acomodar de forma simple, el piso de plástico rígido hace que se mueva para todos lados y tengamos que utilizar sí o sí alguno de los 6 ganchos de sujeción que están distribuidos en la caja. En ese sentido el Clio Work es más simple, adoptando un piso de caucho que evita los deslizamientos pero perjudica a la distribución de carga dentro del auto y no queda plano el piso. Lo bueno de uno, lo tiene de malo el otro, y viceversa.

CONCLUSIONES

[section label=”CONCLUSIONES”]Fiat Chrysler Argentina comercializa el Uno Cargo a $152.900, con una garantía de 3 años o 100.000 kilómetros.

El único modelo que le hace frente es el Renault Clio Work, que hoy cotiza a $159.000 y, para nuestra opinión, está un escalón por debajo en cuando a calidad de ensamblado y motorización. Apenas gana incorporando Bluetooth y lector de memoria SD en el equipo de audio, detalles que el Uno Cargo no incluye, además de contar con el piso de caja antideslizante.

Así que, si estás comenzando con tu PyME y necesitás un auto para empezar a dar vueltas con tus productos, encará para el Uno sin dramas.

[section label=”GALERIA”]