Manu Fernández.

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Test: Chery Tiggo 1.6 Confort 4×2

Fue una de las apuestas más grandes de una marca en la región. Representó el inicio de comercialización de los vehículos chinos en nuestro país. Y después de un restyling, se volvió más accesible sumando un motor 1.6. Probamos la Chery Tiggo, con fotos de Manu Fernández.

Fue una de las apuestas más grandes de una marca en la región. Representó el inicio de comercialización de los vehículos chinos en nuestro país. Y después de un restyling, se volvió más accesible sumando un motor 1.6. Probamos la Chery Tiggo, con fotos de Manu Fernández.

La avanzada china en nuestro país tuvo un principal exponente: Chery. El grupo chino constructor de automóviles más grande del mundo consideró a la Argentina dentro de su plan de desarrollo y llegó al mercado local mediante la asociación regional con SOCMA, empresa automotriz de Franco Macri que alguna vez supo anunciar una fábrica local (proyecto que finalmente terminó en Brasil).

Es sabido que el segmento de los SUV de segmento B es el más exitoso de los últimos 10 años. Con exponentes importados como la Ford EcoSport y la Renault Duster, o hasta incluso nacionales y populares como el Honda HR-V, los B-SUV se ganaron casi toda la participación del mercado y los principales puestos en los rankings de ventas. Y claramente ahí es donde Chery tenía que atacar, lanzando la Tiggo como su primer vehículo a la venta.

Hace poco estrenó un restyling que renovó su estética y sumó un motor naftero 1.6 de entrada de gama. Para conocer más sobre estos cambios, la probamos durante una semana.

A PRIMERA VISTA

Con el restyling que se le incorporó hace un tiempo, la Tiggo tuvo la renovación que necesitaba para mantenerse a flote. Estrenó capot, paragolpes, ópticas y parrilla nuevas, sumando faros tipo lupa y luces diurnas LED en todas las versiones. El lateral se mantuvo sin alteraciones, modificando apenas el diseño de las llantas (de 17 pulgadas para las versiones 4x2, de 16 para las 4x4) y sumando un emblema lateral del lado izquierdo que identifica a la nueva motorización.

El sector trasero continúa con la rueda de auxilio colgada del portón, símbolo histórico de las camionetas tipo SUV. Las luces sumaron una tira de iluminación LED y el paragolpes agregó sensores de estacionamiento. El protector de la rueda de auxilio también fue rediseñado, acentuando su espíritu (no más que eso) offroad con detalles en plástico negro.

INTERIOR

El interior también introdujo muchas novedades luego del restyling. Ahora el diseño es más atractivo (tal como sucedió con el Fulwin 2 -ver test-) dejando de lado las líneas orientales para pasar a incorporar un torpedo mucho más europeo. Eso por lo menos en el diseño, ya que en las terminaciones sigue siendo un vehículo chino comparable con la manufactura local. 

El volante es nuevo, con una empuñadura correcta y regulación en altura pero con un centro de volante de plástico duro que deja muchísimo que desear. Incorpora comandos integrados desde donde se opera el equipo de audio, que como en todo vehículo Chery es simple, sin información multimedia, con conexión USB, sin Bluetooth y con una calidad bastante pobre. El instrumental intenta ser más moderno con grafismos más actuales y una enorme computadora de abordo en el centro que nos hace creer que tiene hasta información clasificada de la NASA. Pero no, apenas odómetro parcial y total, hora y consumo instantáneo.

Lo que nos encantó como juguete interactivo dentro de la Tiggo fue el espejo retrovisor, que integra en su interior diversos instrumentos de precisión que nos ayudan a ubicarnos en el mundo (?). La falta de GPS es compensada con un barómetro, una brújula y un altímetro que tienden a ayudarnos frente a una situación compleja en pleno... Libertador y Callao. Un detalle que podría ser mejorado sería la posibilidad de regular su intensidad (se apaga o se enciende, no se regula) ya que de noche termina encandilando al conductor.

En cuanto a habitabilidad, la Tiggo es correcta para el segmento donde se ubica. El interior es un poco más espacioso que los B-SUV más vendidos, quedando a la par de la Renault Duster. En el sector trasero pueden viajar correctamente tres pasajeros, que contará cada uno con su cinturón de seguridad inercial de tres puntos y su correspondiente apoyacabezas tipo coma. Un faltante podrían ser los anclajes ISOFIX de sujeción de sillas para niños, detalle que sí se ofrecerá de serie en la próxima Tiggo 5 que se lanzará en el mercado local en 2016 (ver nota).

Al baúl se puede acceder mediante la apertura lateral del portón, tal como sucede en las clásicas SUV de segmento B como la Ford EcoSport. Recordemos que la Tiggo nació como una copia de la Toyota RAV4, que para ese entonces contaba con el mismo sistema de apertura. No es el más cómodo ya que necesita mucho espacio por detrás para poder abrirse completamente, pero es util para los que medimos más de 1.80mts y vivimos golpéandonos la cabeza con cualquier cosa que se nos cruza. Cuenta con una capacidad de 827 litros, una medida mayor a la de sus competidoras. La rueda de auxilio se encuentra colgada en el portón, siendo homogénea en relación a las cuatro titulares.

COMPORTAMIENTO

La novedad más importante dentro de la nueva gama Tiggo está en el sector delantero. Para las versiones más accesibles, Chery-SOCMA introdujo una motorización naftera 1.6 16v D-VVT de 125cv asociada a una caja manual de 5 marchas. Tiene 13cv menos que la 2.0 con la cual se comercializó siempre la Tiggo, y se ofrece sólo con tracción 4x2.

Si bien tiene potencia de sobra, el 1.6 ACTECO no se caracteriza por la eficiencia ni las prestaciones. Es un motor correcto, demasiado prudente y hasta falto de chispa. No tiene un régimen donde se "despierte" y entregue toda la potencia, sino que es bastante parejo y está configurado como para crucerear constantemente. Parte de ello se explica analizando el régimen donde entrega el mayor caballaje: 6150 RPM. Son 2000 vueltas más arriba que en el 2.0, lo que nos obliga a acelerarla demasiado si se que queremos tener algo de deportividad.

En consumos, la Tiggo nos arrojó un promedio de 11km/L, lo que significa 627 kilómetros de autonomía en uso mixto gracias a su tanque de combustible de 57 litros.

CONCLUSIONES

Chery-SOCMA comercializa la Tiggo a 219.600 pesos, con una garantía de 2 años sin límite de kilometraje. Es sin dudas un precio muy atractivo, tomando en cuenta que es una de las pocas empresas que respeta los valores oficiales en sus concesionarios y no le coloca sobreprecios no autorizados.

Es también uno de los vehículos más valorados del segmento y es el anti-regla del importado barato: pese a ser usado, los valores no se desploman con el paso del tiempo.

Y eso es sinónimo de confiabilidad.