El SUV más importante de la marca japonesa busca recuperar el terreno perdido en Estados Unidos, mediante la develación de su quinta generación. El Honda CR-V 2017 suma espacio, gana calidad interior y por primera vez ofrece un motor turbo.

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El mercado Estadounidense es el más importante para la Honda CR-V. El SUV de segmento C llega a su quinta generación pensando en este tipo de público, que busca más espacio, sofisticación y -sorpresivamente- motores más eficientes.

Exactamente las tres variables son las que fueron mejoradas en este nuevo desarrollo, que cuenta con un chasis y carrocería rediseñados para transmitir más agilidad y confianza al maniobrar, buscando mejorar la versatilidad del modelo anterior. Desde la marca aseguran que las medidas exteriores se extendieron, en conjunto con la distancia entreejes, logrando superar los 4.6 metros de largo.

El diseño exterior, si bien fue renovado, busca seguir los patrones clásicos de la historia del modelo: las ópticas delanteras rasgadas (ahora con tecnología LED y más estilizadas hacia la corriente de diseño del nuevo Civicver nota-), el pilar C con forma de boomerang y las ópticas traseras con diseño vertical. Lo más interesante de esta nueva generación radica en el frente, ya que incorpora una parrilla activa que modifica su diseño para mejorar el ingreso de aire dependiendo de la situación de manejo, ayudando a la aerodinámica general.

En el caso del interior, la actualización también pegó profundo. La marca se esmeró en darle una terminación más refinada, con nuevas butacas más envolventes y materiales mucho más “premium”. El instrumental analógico dio lugar a una pantalla TFT a color para informar al conductor de todas las variables del auto, además de sumar otra pantalla multimedia de 7″ al centro de la consola compatible con Apple CarPlay y Android Auto.

Pero lo que realmente importa para los fanáticos de la CR-V es la incorporación (por primera vez en su historia) de una motorización 1.5 VTEC turbo de cuatro cilindros y 190 caballos de potencia tomado del Civic X. Hasta ahora, incluyendo a la generación previa, todas las motorizaciones de la CR-V habían sido atmosféricas. Este motor convivirá con el naftero 2.4 de 175cv de la generación actual. Para ambas configuraciones mecánicas, la caja será una actualizada CVT con Honda G-Shift Control Logic y la tracción podrá ser delantera o integral.

Según la información brindada por la marca, la nueva CR-V comenzará a fabricarse en norteamérica en 2017 (en las plantas de East Liberty, Ohio; Alliston, Ontario, Canada; y por primera vez en Greensburg, Indiana), sin confirmar su inicio de producción en México, desde donde llegaría al mercado local. Para saber eso, deberemos esperar hasta su lanzamiento oficial.