La séptima generación del mediano de la firma nipona debutó en el Salón de Nueva York. Estrena un diseño más moderno y refinado que sus antecesores, suma nuevos sistemas de conectividad y seguridad, además de mejoras en la mecánica.

En los últimos años, poco a poco el Impreza fue dejando de lado esa sobriedad tan conservadora que siempre lo caracterizó (siempre hablando de las versiones convencionales) por una imagen más moderna y sofisticada.

Esta transformación se hace mucho más evidente en la nueva generación que acaba de ser presentada en el Salón del Automóvil de Nueva York. Sin sorprender por su estilo, sí luce mucho más moderno, más señorial (con gran parecido al nuevo Legacy), pero conservando cierto aire sport. De trazos rectos y angulosos, su aspecto exterior deriva de los últimos concepts presentados por la marca japonesa. Se ofrecerá, como en la actualidad, con las siluetas hatchback y sedán. Ambas utilizan la nueva plataforma modular Subaru Global Plataform, que le otorga mayores dimensiones, aumentando también el espacio disponible en el habitáculo.

En el interior muestra un estilo más arriesgado y atractivo que su antecesor, en concordancia con el exterior. Salidas de aire trapezoidales, líneas marcadas y una pantalla táctil de 8 pulgadas para el sistema multimedia (Subaru Starlink, compatible con Android Auto y Aplle Car Play) como es la tendencia actual. Posee además un display con información adicional y parámetros del auto, ubicado sobre la consola central.
Otro punto en el que el Impreza mejora notablemente es en el equipamiento, ya que incorporará nuevas tecnologías y ayudas a la conducción como faros LED adaptativos, equipo de sonido Harman Kardon, Starlink Safety and Security Connected Service, que integra las funciones de llamada de emergencia y asistencia o la monitorización del vehículo y el sistema Subaru EyeSight (control de crucero adaptativo, frenada automática de emergencia, alerta de cambio involuntario de carril y de tráfico cruzado, detector de ángulos muertos y asistente de luces cortas y largas).

La parte mecánica también fue actualizada: el motor bóxer 2.0 cuenta ahora con inyección directa y aumentó levemente la potencia a 154 CV (antes 150 CV), asociado a una transmisión automática Lineartronic CVT de 7 marchas con levas al volante. Obviamente, mantiene la tracción integral Symmetrical All Wheel Drive.

Por último, resta mencionar que ofrecerá una versión Sport (con llantas de 18 pulgadas y estética deportiva) y que más adelante se conocerán sus derivados: el crossover XV y los infaltables WRX y WRX STI. Aunque no hay confirmación oficial, de no existir trabas aduaneras o impositivas, estimamos que el flamante Impreza podría llegar en 2017.