La mitad de un 0km, impuestos: Argentina tiene la mayor presión tributaria del mundo

Según un informe, el 54% del valor final de un vehículo 0km lo integran diversos impuestos que se van acumulando. Esto convierte a la Argentina en uno de los países con los vehículos más caros.

Según un informe, el 54% del valor final de un vehículo 0km lo integran diversos impuestos que se van acumulando. Esto convierte a la Argentina en uno de los países con los vehículos más caros.

Impuestos_Argentina

54. No es el porcentaje que sacó Cristina Fernández de Kirchner en las últimas elecciones. Ni los años que cumple Spiderman. Se trata del porcentaje de impuestos que un vehículo 0km tiene dentro de su precio final.

Esto según un informe del diario Ámbito Financiero, que asegura que los vehículos comercializados en la Argentina tienen la mayor presión tributaria del mundo.

A modo de comparación con otros mercados con similar actividad automotriz a la nuestra, el porcentaje más alto lo tiene Brasil, con un 30,4% del precio final. Lo siguen Italia (18%), España (17,3%), Reino Unido y Francia (16,7%), Alemania (16%) y Japón (9,9%). El récord de no-presión tributaria lo tiene Estados Unidos, con apenas un 7,5% de impuestos en el valor de los vehículos.

“De esta manera, las automotrices son (a la fuerza) socios minoritarios del negocio que comparten con el Estado”, aclara el periodista Horacio Alonso en la nota de AF.

Desde ADEFA aclararon a qué corresponde tanta presión tributaria: “Entre los impuestos se encuentran algunos muy distorsivos como Ingresos Brutos provinciales, contribuciones sobre el trabajo, tasa de seguridad y sellos, los cuales se acumulan en cascada no pudiendo eliminarse o compensarse. A estos se les suma el IVA, el de participaciones societarias, créditos y débitos, Ganancias y contribuciones patronales”.

Pero si el número resulta impactante, peor es para los importados extrazona, que tributan un 35% adicional. Y si están comprendidos dentro de la mediana o alta gama, se suma un impuesto adicional. Con esto, un auto procedente de Corea del Sur puede llegar a costar un 130% más de lo que debería valer.