El mayor galardón de la muestra de autos clásicos fue para una Ferrari 250 LM de 1964, propiedad de la familia Pérez Companc. Compitió en una terna frente a un Ford GT 40 y a un BMW 507 1957. Detalle de todos los premiados.

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Una Ferrari 250 LM 1964 fue distinguida por el jurado con el mayor premio de la muestra: el “Best of Show”. Este vehículo, único ejemplar de latinoamérica y propiedad de la familia Pérez Companc, es el cuarto producido a nivel mundial y le otorgó la victoria a Jochen Rindt en el GP de Austria de 1965.

Pero más allá de su exclusividad (se habla de una cotización cercana a los 10 millones de dólares), cabe destacar que es la primera vez en todas las ediciones de Autoclásica que un ejemplar gana su categoría (Competición Internacional), el Premio Germán Sopeña (la elección de los periodistas) y el máximo galardón de la muestra.

Este modelo con carrocería berlineta diseñada por Pininfarina y construida en aluminio por Scaglietti, posee un chasis tubular de acero y motor V12 de 3.300 cm3. En 1966 participó de las 12 horas de Sebring, los 1000 kilómetros de Monza, Targa Florio, las 24 horas de Le Mans y los 1000 kilómetros de Nürburgring.

Además, el Premio Gustavo Fosco al diseño fue para un Buick Electra 225 1968 Convertible.

Entre las más de 450 motos, la ganadora del Best of  Show fue una AJS 38/2A V-Twin con sidecar 1938 de 2 cilindros en V de 990cc. La moto ganadora del máximo galardón es de origen inglesa y a su vez, ganó en su categoría PreGuerra.

 

También se entregó un Premio especial Autoclásica al Étoile Filante presentado por Renault Argentina, dado que este tipo de vehículo no entra en ninguna de las categorías y como reconocimiento a su venida a nuestro país. Este ejemplar fue traído especialmente por Renault Classic desde Francia, por primera vez en el continente Americano y a Autoclásica. En 1956 batió 4 records mundiales de velocidad alcanzando los 308,8 Km/h en las salinas de Bonneville, UTAH, Estados Unidos.