Otro clásico que vuelve de la mano de Fiat. Finalmente salió a la luz el nuevo descapotable surgido de la alianza con Mazda que fusiona el estilo moderno con lo retro, utilizando una base japonesa pero con mecánica italiana.

Fiat vuelve a apostar por una estrategia que siempre le da buenos resultados, reeditar un clásico de antaño. El 500 continúa siendo un éxito en ventas a nivel mundial y sigue sumando versiones. Sin embargo, había un segmento en el que desde hace mucho tiempo la marca italiana no tenía un representante, los descapotables: el último fue el Barchetta, la variante cabrio del Coupé, dos autos con un diseño muy llamativo y poco vistos en nuestro país.

En este caso, FCA aprovechó su alianza con Mazda de la que tomó la base de un referente entre los cabriolet, el MX-5, también conocido como Miata. Sobre la plataforma de la automotriz japonesa, los diseñadores de Fiat dieron rienda suelta a una de sus especialidades, el diseño retro, creando una perfecta reinterpretación moderna del 124 Spider de fines de los 60. Tan bien lograda está que la parrilla respeta la forma del original pero también se alinea con los últimos lanzamientos de la marca, como el Tipo (ver nota).

Por el contrario, toda esa creatividad del exterior se pierde puertas adentro, donde este biplaza es exactamente igual al MX-5, cambiando solamente el logo en el centro del volante… hasta la interfaz multimedia es similar. Podrían haber retocado el estilo interior, pero tampoco está mal. El tablero by Mazda es muy atractivo, con una posición de manejo bien sport y materiales de buena calidad según la prensa que evaluó al deportivo nipón.

En lo que sí se diferencian ambos es en la parte mecánica, ya que cada uno utiliza sus propios impulsores. El 124 comparte el motor 1.4 Turbo MultiAir de las versiones Abarth del cinquecento, curiosamente con dos niveles de potencia de acuerdo al mercado: 160 CV y 249 Nm de torque para Norteamérica o 140 CV y 240 Nn para Europa y Asia. Las transmisiones pueden ser manual de seis marchas o automática, también de sexta, para la región EMEA. Como buen deportivo y respetando la filosofía de su antecesor, la tracción es trasera.

Otro guiño a la nostalgia, a la belle epoque italiana, pero con todo lo bueno de la actualidad… es una lástima que al menos por ahora no está prevista su comercialización en Argentina.