En una invitación especial de Volkswagen Argentina para medios web, participamos del programa que te ayuda a conducir tu Amarok de manera más eficiente

Se viene el verano y eso significa el inicio de una nueva temporada alta de chatas, pick-ups, SUV y vehículos 4×4 circulando por todo el país, sobre todo en la costa atlántica. En ese ámbito Volkswagen Argentina organizó una fecha exclusiva de Experto Amarok para medios web, donde Info Sobre Ruedas estuvo incluido para conocer cómo se desarrollan este tipo de capacitaciones apuntadas a concesionarios, vendedores, clientes potenciales y usuarios de camionetas.

El programa Experto Amarok se realiza en el nuevo complejo de Arawak Outdoors, una empresa especialista en eventos offroad y demostraciones. El predio ubicado en Cardales cuenta con 9 hectáreas donde se realizan diferentes pruebas en terrenos complicados como lomas, barro, vados, pozos, poleas, circuitos y hasta un cajón con arena para enterrarse o un “palo enjabonado” para medir la resistencia del chapón cubrecarter. Adicionalmente (y en función del tipo de evento) se sale del predio para encarar caminos de campo por los terrenos linderos, donde las chatas se someten a más torturas y donde el azar es el principal factor.

Puntualmente en esta demostración, todo se inicia con una charla técnica en los salones de Arawak, donde dos chasis de Amarok (uno con configuración manual y uno automático) nos dan la bienvenida a diferentes aspectos técnicos que debemos tomar en cuenta antes de encarar el predio.

La estación 1 de Experto Amarok se desarrolla en relación al aspecto más marcado de la Amarok: su capacidad de carga. Para las versiones manuales se configura en 1.100 kilos (1.200 para la cabina simple), mientras que las automáticas se regularon a 900 kilos desde hace pocos meses. Esta modificación se realizó ya que muchos clientes, luego de adquirir la camioneta automática, recurrían al concesionario oficial solicitando eliminar dos de las cinco hojas de elásticos dispuestas en el tren trasero. De esta forma se baja la cantidad de hojas a tres, disminuye su capacidad de carga pero mejora el confort de marcha. 

Pero lo más interesante del desarrollo de la Amarok es que dichos elásticos se encuentran por fuera del chasis, mejorando el espacio de carga (siendo la única pick-up de trabajo con capacidad para cargar un pallet) y permitiendo que la suspensión trabaje de forma más recta y no llegue a tope. Dentro de la caja también se alojan los ganchos de sujeción de carga, que están soldados al chasis y permiten retener 400 kilos de carga cada uno. Para ejemplificar esto no tuvieron mejor idea que colgar -literalmente- una Amarok de los ganchos.

Ya dentro del circuito, los instructores de Arawak demostraron las capacidades de la chata que, por el clima de los últimos días, no pudieron ser vistos en su totalidad. Los ángulos de ataque y salida de la chata producida en General Pacheco (28° y 25°, respectivamente) quedan en evidencia al escalar una loma, pero los neumáticos para asfalto le jugaron una mala pasada al saturarse de barro e impedir el ascenso. Ni siquiera se pudo con una unidad equipada con neumáticos BFGoodrich AllTerrain T/A. Escaló un poco más, pero no logró ascender.

La prueba más llamativa coincide con el accesorio que menos se ve: el chapón cubrecarter. Este “pedazo de chapa” que recubre el carter que aloja el aceite viene equipado de serie en la Amarok y es capaz de resistir casi todo el peso de la chata. Para ello se dispuso una prueba al mejor estilo “palo enjabonado” donde la pick-up es sostenida en su totalidad por el chapón delantero.

El predio también fue equipado con un cajón de arena, desarrollado para demostrar que la impericia de los conductores puede hacer desastres. Y así lo hicieron los instructores: utilizando una Amarok manual, ingresaron al cajón de arena en tracción simple, acelerando a fondo y con la dirección girada. Utilizando la misma metodología durante varios minutos, la Amarok quedó “colgada” del tren trasero. Estas versiones manuales cuentan con caja reductora, que acorta las relaciones de marcha para otorgar los 420Nm de fuerza de manera casi directa. Colgada y todo, luego de pocos minutos de dejarla traccionando sin acelerar, la chata pegó el salto y salió del huellón sin problemas. Ejemplo claro de cómo se debe conducir en terrenos offroad con caja manual. 

En el caso de la automática (que no cuenta con reductora sino con diferencial Torsen) las encajadas son casi imposibles utilizando el Modo Offroad. Se trata de un botón ubicado en la consola central que le indica a la chata que estamos conduciendo en un terreno que no es asfalto. Automáticamente la Amarok setea todos los parámetros (relaciones de caja, potencia, par motor, torque y tracción) para evitar encajarse o perder la trayectoria.

Y para demostrar que la trayectoria se puede perder apenas desconectando el ESP, los muchachos de Arawak trazaron un circuito con conos para que una Amarok circule en slalom e intente no perder la guía. En el primer giro brusco la chata se cruzaba completamente saliendo del circuito. A continuación, con el ESP conectado, finalizó todo el trazado sin problemas. En este mismo circuito se realizaron también pruebas con el ABS offroad y la capacidad de remolque: utilizando tres unidades amarradas entre si y un carro de carga, sólo la primer chata lograba traccionar todo el convoy sin siquiera acelerarla.

Para finalizar la experiencia, el predio de Arawak nos quedó chico y la gente de Volkswagen Argentina nos sacó a los campos aledaños para continuar maltratando las camionetas. Pruebas de aceleración en tierra, saltos, vados y hasta el rescate a una chata encajada decoraron el cierre del evento.

¡Ah! Cierto, eso no fue lo mejor. El asado de Don Zoilo se llevó todos los aplausos.

¿Querés participar de la experiencia Experto Amarok? Contactate con el concesionario oficial Volkswagen más cercano y consultá la próxima fecha.