La firma bávara organizó el evento más importante de sus últimos años: el festejo de su siglo de vida y el lanzamiento oficial del Mini Clubman. En una jornada a fondo, probamos prácticamente toda la gama de BMW en el país.

Owners Club es un lugar particular. En los últimos años se transformó en el epicentro casi “cultural” de los amantes de los autos, reuniendo vehículos clásicos, modernos, usados o nuevos, y combinando una interesante infraestructura para la realización de eventos especiales. Este combo resultó una bomba para las empresas automotrices, que cansadas de no poder contar con un autódromo decente, recurrieron al circuito de General Rodríguez para lanzar sus productos.

Sin ir más lejos, el mejor ejemplo lo tenemos esta semana: en menos de 7 días, tres automotrices diferentes harán uso de las instalaciones de Owners, predio perteneciente a coleccionistas que ya no acepta más miembros, como se deja visualizar en su web.

BMW es una de ellas, que en el día de ayer recibió a la prensa especializada por dos motivos particulares. Por un lado, festejar los 100 años de historia de la marca, y por otro, lanzar oficialmente en el mercado local el nuevo Mini Clubman.

Sorprendió a muchos periodistas la invitación de la marca: es una empresa que no se caracteriza por tener un contacto demasiado fluido con la prensa, y menos durante los últimos años que sus ventas fueron escasas. Pero ahora, impulsados por un incremento en las operaciones de marcas premium, BMW busca tener un poco más de presencia y para eso puso a disposición toda su flota de marketing para que la prensa pudiese entrar en contacto con la mayor cantidad de vehículos posibles.