El modelo más accesible de Renault Argentina dejó de producirse en la planta cordobesa de Santa Isabel. El reemplazo del Clio Mio será el Kwid brasileño, mientras que en producción le dará espacio a los Logan y Sandero argentinos.

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Una imagen viralizada este fin de semana en las redes sociales confirmó el secreto a voces: Renault Argentina dejó de fabricar el Clio Mio en el Centro Industrial Santa Isabel, la planta cordobesa donde el modelo se ensamblaba desde hacía 16 años.

Al momento no hay una confirmación oficial por parte de la empresa, pero tomando en cuenta que la Argentina era el único país que lo fabricaba, la imagen no dejaría dudas.

La segunda generación del Clio comenzó a producirse en Argentina en el año 2000, después de que Renault Argentina retomara la dirección de la marca en el país en el año 1997, lanzara la Kangoo nacional en 1998 e introdujera el Mégane argentino en octubre de 1999.

Tuvo una gama rica en carrocerías (hatch 3 puertas, hatch 5 puertas y sedán), además de versiones especiales como el Clio Sport (importada de Francia) y motorizaciones nafteras (1.2 y 1.6) y diesel (1.9 y 1.5 dCi).

Pero en 2012 tuvo un traspié en su historia de calidad y oferta: se rediseñó para pasar a ser el Clio Mio, una variante abaratada que tenía como motivación principal reducir los costos de producción para hacer al modelo más competitivo. Así recortó su seguridad, se encareció el equipamiento, se empeoraron los materiales empleados, se redujeron las versiones disponibles y hasta se modificó la luneta trasera para que tenga un menor espacio vidriado y así poder mejorar el costo de producción de este respuesto. Algo clásico que suele pasar con todos los modelos que viven más de lo que deberían.

Esto sentenciaría su producción local a continuar con la -ya clásica- segunda generación, mientras que en Europa se ofrece la cuarta. Por lo menos hasta ahora, momento en que el modelo deja de ensamblarse con 549.948 unidades producidas (por qué no fabricar 52 más y cerrar en 550.000, ¿no?).

¿Qué pasará ahora? Bueno, las posibilidades de que el Clio IV llegue a nuestro país son muy pocas, pero nunca perdemos las esperanzas (ver nota). Lo que sí está claro es que, si llegara, se posicionaría dentro de la gama de los hot hatchs de segmento B, junto con el Peugeot 208 GTi (a relanzarse en breve) y no como el vehículo más barato de Renault.

En esa brecha del mercado se posicionará al Kwid, un nuevo citycar brasileño que buscará competir frente a frente con el Fiat Mobi (ver test) y el Volkswagen up! (ver test). Podés saber más ingresando en esta nota.

En cuanto a producción, el Centro Industrial de Santa Isabel está en plena expansión. La ausencia del Clio será suplantada con la inclusión de los Sandero y Logan nacionales (ver nota), mientras que en otro ala del polo automotriz se fabricarán las tres pick-ups de la alianza Daimler-Renault: la Nissan Frontier, la Renault Alaskan (ver nota) y la futura pick-up Mercedes-benz.

El modelo que correría la misma suerte que el Clio será la Kangoo, dejando de lado sus 18 años de producción para incluir al Dacia Dokker como reemplazo (ver nota).